martes 14 de diciembre de 2010

Las primeras sospechas...

Con mi pololo estábamos viviendo una etapa de replantearnos nuestra relación, reconquistándonos, volviendo a empezar después de casi 5 años, y por supuesto no estaba en nuestros planes formar una familia. Pero a veces las cosas se adelantan, o no resultan como uno las planifica, pero eso es lo maravilloso de vivir: el factor sorpresa que nos altera los planes y termina siendo todo mejor de lo que esperábamos... ¿no es así?

Mis ciclos menstruales son bastante regulares. Siempre duran 3o días, por lo tanto espero mis reglas entre el 18 o 20, que por lo general es cuando llega la indeseable... Y este mes no tendría por qué ser la excepción. Alrededor del 12 de Octubre, empecé a sentir unas molestias en el "ovario" derecho -como deben saber, los ovarios no duelen, sino que es el útero el que se contrae y hace que sintamos el dolor en un lado o en el otro, pero esto no significa que sea culpa de los pobres ovarios-. Lo primero que pensé, es que me iba a lle
gar la regla antes de tiempo y que tendría que prepararme para que bajara en cualquier momento. Los dolores de "ovario" en el lado derecho siguieron durante alrededor de 4 días, y de la regla no había ni señales.

Empecé a pensar que tal vez se estaban manifestando algunos síntomas premenstruales con mucha intensidad, pero que de todos modos la regla iba a llegar. Así que fue en esas fecha, entre el 16 o 17 de Octubre, cuando me sentí más extraña que nunca; aparecieron náuseas de la nada, unas ganas terribles de dormir y una muy incómoda sensibilidad en los senos, que me tenían de mal genio y muy irritable con todo el mundo. De verdad pensé que iba a ser un mes de esos en que viene con toda la furia y nos duele el útero, y hay que quedarse acostada un par de días hasta que se quite la menstruación... Pero algo me hizo pensar en que tal vez algo distinto estaba pasándome, y comencé a hacer lo que todas hemos hecho alguna vez: meterse a alguna página web de embarazo para ver los síntomas, pasándome el rollo de que tal vez estaba esperando guagua...

Lo peor de esas páginas, cuando estás sospechando el tema, es que te parece que tooooooodos los síntomas los tienes tú, entonces la duda es terrible, y los días parecen pasar más lento hasta que te tiene que llegar... Me pasó anteriormente que por un desorden hormonal, se me atrasó el cuento y yo estaba muriendo de nervios, pensando en qué haría con la universidad, con mi papá que es medio conservador, y yo embarazada y pensando lo peor de la vida... Pero finalmente al 2do día de atraso me llegó y pudimos respirar hondo mi pololo y yo!

Mis síntomas parecían seguir aumentando, y aparte de la sensibilidad en las pechugas, náuseas, sueño y asco, apareció uno nuevo que me dejó más inquieta: un hambre incontrolable, unas ganas terribles de comer más de lo normal. Osea, ya era todo bastante confuso, y ahora además de tener náuseas, tener hambre... ¿al mismo tiempo? Era algo rarísimo, que me tenía más nerviosa aún por saber qué era esta extraña sucesión de síntomas y lloriqueos sensibles viendo la teleserie en la tarde...

Me decidí, unos 3 días antes de que me tuviera que llegar la R, a no leer más cosas por internet ni a pasarme rollos de nada. Dejé que las cosas pasaran solas, como tuviesen que venir, y bueno, que sea lo que tenga que ser y punto.

Así que dejé, con gran ansiedad, este asunto en manos del tiempo...

1 comentarios:

  1. Siendo honesta, jamás me había pasado por tu blog. He estado revisando el mío y las entradas viejas y descubrí un comentario tuyo muy lindo de hace ya tiempo. Hoy por hoy te agradezco mucho tus palabras y ánimos. Tal vez no lo leí en su tiempo cuando debí pero hoy me sacó una gran sonrisa.
    Te deseo lo mejor y muchas gracias :) !

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